Fe Diaria: Te pido que me perdones

Una oración sobre la VULNERABILIDAD

Cuando necesito de alguien a quien confiarle mis secretos más profundos

Señor,¿Qué si otros supieran realmente quién soy yo? A veces, me asusta este pensamiento, pero en otras ocasiones, creo que podría estar bien con ello. Realmente anhelo tener a alguien a quien poder revelarle: mis miedos, heridas, pecados y dudas. ¿No necesita todo ser humano ese tipo de intimidad? Sin embargo, ¿puedo confiar en alguien lo suficiente como para ser totalmente vulnerable ante él o ella? La verdadera vulnerabilidad requiere que revele las cosas oscuras que nunca desearía exponer. Aunque anhelo esa transparencia, a menudo resisto ser vulnerable en cuanto a mis pecados, especialmente aquellos que no quiero renunciar. Incluso lo hago contigo. Pero la vulnerabilidad requiere completa divulgación. Es solo a través de la vulnerabilidad que encontraré verdadera sanidad, restauración, renovación y perdón. Padre, reconozco mis pecados. Tú ya los conoces. Te pido que me perdones. Te ruego que restaures nuestra relación y que lleves mi relación con otros a un mayor nivel de intimidad. Quiero salir de la oscuridad y ser vulnerable contigo para recibir tu perdón, que me libera de la carga de mi pecado. Gracias, Señor, porque, a causa de tu perdón, no tengo nada que temer. No tengo nada que ocultar porque me has cambiado.

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. (Romanos 8:1-2)