09 de Marzo: Hecho está

Escucha:

Y me dijo: Hecho está. (Apocalipsis 21:6)

Piensa:

Cuántas personas se pasan la vida haciendo, pero qué pocas terminan de hacer!

¡Qué pocos son los que resuelven una cosa y saben que se logró y pueden decir: “Hecho está”!

En el momento que creemos de verdad nos damos cuenta de que hay poder. En momentos como esos podemos tocar a Dios y el fuego en nuestra alma nos asegura que algo se resolvió para siempre.

La fe implica apropiarse de Dios firmemente, asirse de Él con dedos de hierro, con una inconmovible entrega de todo a Dios. Para aprender a flotar uno tiene que abandonarse al agua de manera total; tiene que creer que el agua es capaz de sostenerlo. De la misma forma usted debe dar este paso de entrega y después mirar a Dios con confianza y decir: “Hecho está.” Nuestra parte es entregar, la parte de Dios es obrar. En el mismo momento que nos entregamos, Él asume la responsabilidad. Debemos creer que Él ha asumido la responsabilidad de lo que le hemos entregado. La fe debe repetir la promesa de Dios y atreverse a decir: “Hecho está”

El asunto está terminado, puesto que Él se ha hecho cargo. Proceda ahora mismo como si fueran verdad las promesas y “llame las cosas que no son como si fueran” y Dios hará que lo que usted da por hecho sea realidad. Usted llegará a experimentarlo.

Mi antiguo profesor, Lord Kelvin, una vez dijo en clase algo asombroso. Dijo que en todos sus grandes descubrimientos llegó un momento en que tuvo que dar un gran salto al vacío. ¡Y aquel que tenga temor de dar semejante salto desde la base sólida de lo que está demostrado, nunca conocerá la euforia de lo que es creer!

¡Entregarnos a Cristo sin reservas es precisamente la aventura más grande del mundo! Lo maravilloso es que, cuando con cierto atrevimiento, como Lord Kelvin, damos el “salto al vacío”, descubrimos que en realidad no hay vacío, sino vida abundante, libertad y paz.

“Y dijo Dios… y fue así.” (Génesis 1:2-7)

Ora:

Señor, que pueda entregarte completamente mis cargas, y confiado en Tu poder y en Tu gracia decir con total paz y seguridad: hecho está. Amén