31 de Octubre: La Felicidad de Dios

Escucha:

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. (1 Timoteo 6:6-8)

Piensa:

El concepto de felicidad del mundo es conseguir lo que queremos. Todas las estrategias de mercados, propagandas y mayoría de anuncios que vemos en los grandes medios de comunicación e internet se basan en esa idea. Para ser realmente felices, necesitamos un coche más llamativo, una colonia más sexy, o cualquier número de artículos que sean mejores, más rápidos o más fáciles de usar que los que ya tenemos. Vemos los anuncios, leemos los anuncios, y seguimos las últimas modas, modas pasajeras y adornos de fantasía. Nos creemos la mentira de que no somos realmente felices hasta que conseguimos lo que queremos.

El concepto de felicidad de Dios se resume en un simple proverbio: “Feliz es el hombre que quiere lo que tiene”. Mientras te concentres en lo que no tienes, serás infeliz. Pero cuando empieces a apreciar lo que ya tienes, y te des cuenta de las grandes bendiciones, que aún pequeñas, Dios coloca cada día en tu camino, empezarás a experimentar las alegrías de la vida. Pablo le escribió a Timoteo: “Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” (1 Timoteo 6:6-8).

En realidad, ya tienes todo lo que necesitas para vivir una vida alegre. Tienes a Cristo y con Él todas las promesas que nos lega mediante su Santa Palabra. Eres amado por un Padre celestial que ha prometido suplir todas tus necesidades. No es de extrañar que la Biblia nos mande repetidamente a ser agradecidos (1 Tesalonicenses 5:18). Si realmente quieres ser feliz, aprende a ser agradecido por lo que tienes y no a afanarte o entristecerte por aquello que no tienes.

Ora:

Señor, hoy quiero buscar primero Tu reino y tu justicia, sabiendo que tú añadirás a mi vida todo lo que necesito. Amén.